En su conferencia matutina, subrayó que el uso de la fuerza no ha dado resultados en el pasado y que su gobierno apuesta por la justicia, la inteligencia y la atención a las causas sociales.
El asesinato del alcalde de Uruapan, ocurrido el fin de semana, provocó una fuerte reacción del gobierno federal. Claudia Sheinbaum, en su papel de presidenta, expresó su solidaridad con la familia del edil y aseguró que no habrá impunidad. Rechazó las voces que piden el regreso de la “guerra contra el narco” y calificó de “buitres” a quienes politizan la tragedia.
Durante su intervención, Sheinbaum recordó que las estrategias de militarización aplicadas en sexenios anteriores no lograron reducir la violencia, sino que la profundizaron. En cambio, reafirmó su compromiso con una política de seguridad basada en la justicia, la investigación y el fortalecimiento de la Guardia Nacional, sin caer en la lógica bélica.
La mandataria también destacó que se ha brindado apoyo a Uruapan en los últimos meses mediante despliegues coordinados de seguridad, y reiteró que su administración no dejará solos a los habitantes de Michoacán. “Toda la fuerza del Estado está en la justicia”, afirmó, marcando distancia de enfoques que priorizan el uso de la fuerza militar.