En un nuevo episodio que pone en entredicho los mecanismos de control y disciplina dentro de las corporaciones policiales, el director de Tránsito de San Juan del Río, Francisco Javier Vertiz Velázquez, fue sancionado con una suspensión de 15 días tras ser detenido por conducir bajo los efectos del alcohol. El incidente ocurrió mientras el funcionario se encontraba uniformado y armado, lo que agrava la falta al representar un riesgo para la ciudadanía y una violación al reglamento interno.
No es la primera vez que Vertiz Velázquez incurre en este tipo de conducta. En agosto pasado, ya había sido detenido por una situación similar, en la que incluso habría amenazado a tres oficiales, entre ellos una mujer. En aquella ocasión, cumplió 20 horas de arresto, pero no se le impuso ninguna sanción administrativa de fondo.
La reincidencia del mando y la tibieza de las medidas disciplinarias han generado críticas entre sectores ciudadanos y especialistas en seguridad pública, quienes advierten que este tipo de decisiones envían un mensaje de impunidad dentro de las instituciones encargadas de hacer cumplir la ley.
El secretario de Seguridad Pública Municipal, Orlando Chávez Landaverde, justificó la sanción alegando que se respetaron los derechos del funcionario y que el caso fue turnado al órgano interno de control. Sin embargo, la falta de una destitución o investigación más profunda ha sido interpretada como un acto de encubrimiento institucional.
Este caso reaviva el debate sobre la necesidad de establecer protocolos más estrictos para sancionar conductas indebidas dentro de las fuerzas del orden, especialmente cuando se trata de mandos con antecedentes de indisciplina.