Presión sindical por la jornada de 40 horas: “Llevamos más de 50 años esperando”
Durante una concentración frente al Senado de la República, trabajadores y representantes sindicales exigieron que se apruebe sin más demoras la reforma constitucional que reduciría la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales. La propuesta, que ha sido discutida desde 2023, busca garantizar dos días de descanso por cada cinco trabajados, sin reducción salarial.
Los manifestantes recordaron que esta demanda no es nueva: desde hace más de cinco décadas se ha planteado la necesidad de actualizar las condiciones laborales en México. Actualmente, el país se encuentra entre los que más horas trabajan en el mundo, con bajos niveles de productividad y bienestar.
Los sindicatos advirtieron que no aceptarán que la reforma se congele o se posponga nuevamente bajo argumentos económicos o de “análisis técnico”. Aseguran que la salud física y mental de los trabajadores debe ser prioridad, y que la reducción de la jornada es un paso hacia una vida más digna y equilibrada.
La iniciativa ha generado posturas encontradas en el sector empresarial, que advierte sobre posibles impactos en costos operativos y productividad. Sin embargo, los defensores de la reforma argumentan que países con jornadas más cortas han demostrado mejoras en eficiencia y calidad de vida.
La discusión en comisiones del Senado está prevista para las próximas semanas, y los trabajadores han anunciado que mantendrán la presión social hasta que la reforma sea aprobada.