Más de una década después de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, las investigaciones continúan alcanzando a exfuncionarios municipales que habrían estado relacionados con la trama de complicidades que rodeó aquella noche de septiembre de 2014.
Este martes fue detenido en Guerrero Mauro Antonio “N”, quien se desempeñó como secretario de Tránsito en el municipio de Iguala. Las autoridades lo señalan por su presunta relación con la red de delincuencia organizada vinculada al caso que sacudió al país y que sigue siendo una de las heridas abiertas de la justicia mexicana.
La captura fue resultado de un operativo coordinado por el Gabinete de Seguridad federal, en el que participaron elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la Fiscalía General de la República, así como fuerzas de la Defensa Nacional, Marina y Guardia Nacional.
Según la información oficial, las autoridades reunieron previamente datos de investigación que permitieron solicitar a un juez de control una orden de cateo para intervenir un inmueble ubicado en el fraccionamiento Villas del Rey, en el municipio de Iguala.
Durante el despliegue, los agentes localizaron al exfuncionario municipal y procedieron a su detención. En el lugar también fueron aseguradas dos armas de fuego, cartuchos, un cargador, dosis de droga y diversos equipos de comunicación, objetos que ahora forman parte de la investigación.
Tras su captura, Mauro Antonio “N” fue informado de sus derechos y puesto a disposición del Ministerio Público federal, que determinará su situación jurídica y el grado de responsabilidad que pudiera tener dentro de la investigación.
El caso Ayotzinapa sigue siendo uno de los expedientes más complejos y polémicos del país. Aquella noche del 26 de septiembre de 2014, 43 estudiantes de la Normal Rural “Raúl Isidro Burgos” desaparecieron en Iguala tras una serie de ataques en los que participaron policías municipales, presuntamente en coordinación con el crimen organizado.
Desde entonces, el caso ha atravesado múltiples líneas de investigación, versiones oficiales cuestionadas y procesos judiciales contra autoridades locales y federales. La detención de este exfuncionario vuelve a colocar el foco en el entramado de responsabilidades dentro del gobierno municipal de Iguala, pieza clave para entender lo ocurrido aquella noche.